El Gobierno de Río Negro consolidó un esquema de fiscalización permanente enfocado en los choferes del servicio de transporte de larga distancia que transitan por las rutas del territorio provincial. La medida busca garantizar el cumplimiento estricto de la tolerancia cero de alcohol al volante y brindar condiciones de seguridad a los pasajeros y usuarios de las vías de circulación.
Los procedimientos se llevan a cabo de manera diaria y estratégica tanto en el interior de las terminales de ómnibus como en los puestos de control ubicados en los principales accesos urbanos. Las tareas de inspección abarcan actualmente puntos estratégicos como Viedma, General Roca y El Bolsón, con previsión de extender la cobertura a otros municipios rionegrinos.
Durante las intervenciones, las cuadrillas interjurisdiccionales realizan los test de alcoholemia obligatorios a los conductores y supervisan la habilitación, la documentación del vehículo y las condiciones técnicas de las unidades antes de iniciar los recorridos interurbanos.
























