La investigación por el violento ataque perpetrado durante la noche del 23 de julio en la localidad de Allen sumó un nuevo capítulo decisivo. La fiscalía imputó formalmente por tentativa de homicidio a un hombre señalado como uno de los autores del hecho, en el cual la víctima fue blanco de al menos ocho disparos de arma de fuego en el interior de su propia casa.
De acuerdo con la reconstrucción de las autoridades judiciales, el imputado habría actuado en forma coordinada y con premeditación junto a un grupo de personas. La irrupción violenta en el inmueble y la secuencia de disparos dirigida directamente contra la humanidad del damnificado fundamentaron la máxima calificación penal pretendida por los investigadores desde el inicio de las actuaciones.
Durante la audiencia de formulación de cargos, los representantes del Ministerio Público Fiscal expusieron el cuadro probatorio recabado en las últimas semanas para solicitar la medida cautelar más severa. La magistratura interviniente dio por acreditados los riesgos procesales y dispuso que el imputado permanezca bajo prisión preventiva mientras transcurre el plazo legal de la investigación.
Con este avance en el expediente, ya son dos las personas que se encuentran privadas de la libertad por su presunta vinculación directa con el ataque balístico. La fiscalía continuará en los próximos días con la producción de medidas periciales y testimoniales para esclarecer de manera integral la mecánica del hecho y determinar la eventual responsabilidad de otros involucrados.

























