La divulgación de material audiovisual sobre el estado del parque automotor de la Municipalidad de Allen desató una profunda controversia local al dejar al descubierto el abandono y el desmantelamiento sistemático de la flota oficial. Las imágenes, que circularon en las últimas horas, muestran decenas de unidades fuera de servicio, severamente deterioradas y reducidas a chatarra en los predios comunales, en un contexto de creciente malestar por las deficiencias en la prestación de servicios públicos.
El aspecto central del reclamo radica en el tipo de bienes afectados. Lejos de tratarse de maquinaria obsoleta o en desuso por el paso natural del tiempo, los vehículos perjudicados cuentan en su mayoría con menos de diez años de antigüedad. Según las evidencias presentadas, las unidades sufrieron el constante saqueo de sus componentes, habiéndose constatado la sustracción total de motores, partes mecánicas fundamentales y autopartes de alto valor operativo.

Entre los faltantes de mayor impacto para la logística de la ciudad se destaca la ausencia de una motoniveladora, pieza estratégica para el trazado, nivelación y mantenimiento de las calles de tierra en la comuna. La pérdida de este equipamiento compromete de manera directa la capacidad operativa del municipio para dar respuesta a las demandas de infraestructura vial en los barrios periféricos y las zonas rurales del ejido.

La situación adquiere una connotación política particular al analizar la continuidad administrativa de la comuna. Las críticas vertidas por los vecinos y sectores de la comunidad ponen el foco en que la actual conducción municipal está integrada por los mismos funcionarios que encabezaron la gestión previa, lo que reaviva los cuestionamientos sobre la falta de controles, la custodia de los bienes del Estado y las responsabilidades institucionales ante el vaciamiento del patrimonio público.

























