En un paso sin precedentes para la integración regional, los equipos económicos y productivos de Río Negro y Neuquén se reunieron este 10 de junio para consolidar una agenda de trabajo permanente. El encuentro, encabezado por el ministro rionegrino Carlos Banacloy y su par neuquino Guillermo Koenig, marcó el inicio de una cooperación institucional destinada a potenciar las fortalezas comunes y proyectar a la Norpatagonia como un bloque productivo unificado frente a los desafíos nacionales y globales.
Durante la jornada, los funcionarios hicieron hincapié en que la articulación entre las dos provincias es indispensable para maximizar el impacto de proyectos estratégicos como el desarrollo de Vaca Muerta Sur y las inversiones en Gas Natural Licuado (GNL). En este contexto, Banacloy subrayó que la región alcanza su mayor potencial cuando sus gestiones se presentan de forma integrada, señalando que la coordinación es la herramienta clave para fortalecer las cadenas de valor, dinamizar las economías locales y brindar una mayor previsibilidad a los inversores que apuestan por el territorio.
La agenda también puso el foco en sectores de alto impacto donde ambas provincias ya lideran a nivel nacional, como es el caso de la acuicultura, actividad en la que concentran más del 80% de la producción del país. Asimismo, se debatió la necesidad de potenciar una marca regional unificada para el turismo, bajo el concepto de que el visitante no percibe fronteras administrativas, sino una identidad patagónica común que debe aprovechar la Ruta del Vino, la cordillera y los paisajes naturales para ganar competitividad en el mercado global.
Más allá de los sectores productivos, el encuentro permitió establecer criterios compartidos para el ordenamiento territorial y el cuidado del medio ambiente. Al abordar la gestión de los recursos naturales, la fauna y los bosques, ambos gabinetes coincidieron en que la armonización de normativas facilitará la ejecución de proyectos de infraestructura y dotará de mayor seguridad jurídica al sector privado, consolidando un marco de trabajo que trascienda la coyuntura.
Finalmente, el ministro neuquino Guillermo Koenig destacó la importancia de este espacio como un mecanismo de defensa de los recursos generados en la región y como una plataforma para transformar los consensos en políticas de Estado. La reunión culminó con el compromiso de mantener una agenda de trabajo continua entre las áreas técnicas, reafirmando la convicción de que el crecimiento de la Norpatagonia depende, esencialmente, de la capacidad de Río Negro y Neuquén para actuar como una unidad estratégica que potencie sus fortalezas comunes.

























