A partir de este martes, el sistema sanitario privado de Río Negro y Neuquén entró en una fase crítica tras la decisión de las cámaras prestadoras de suspender los servicios a los beneficiarios de PAMI. La medida, que ya había sido advertida la semana pasada, responde a los sostenidos atrasos en los pagos por parte de la obra social y a la negativa de actualizar los valores de las prestaciones en un contexto de alta inflación. En total, son 15 instituciones de Río Negro y 4 de Neuquén las que adhirieron al corte, afectando consultas de rutina, estudios diagnósticos y cirugías programadas.
Entre los establecimientos rionegrinos que interrumpieron la atención se encuentran Leben Salud, el Hospital Privado Regional y el Sanatorio San Carlos en Bariloche, además de centros en General Roca como la Clínica Roca, el Sanatorio Juan XXIII y el Instituto Radiológico General Roca. En la provincia de Neuquén, la medida impacta en ADOS, la Clínica y Maternidad Eva Perón, el Sanatorio Plaza Huincul y la Clínica Pasteur. Los prestadores indicaron que el 40% de sus ingresos dependen de los fondos de la obra social nacional, por lo que la falta de regularización financiera pone en riesgo el pago de salarios al personal médico y el mantenimiento de los servicios básicos de salud en toda la Patagonia.

























