Lo que comenzó como una jornada de angustia para un vecino de 42 años en el exclusivo barrio El Manzanar de Cipolletti, terminó con un cierre positivo antes de que finalizara el día. Tras el robo de su camioneta Toyota Hilux, la denuncia activó un protocolo de búsqueda urgente liderado por el Cuerpo de Investigaciones Judiciales y el Destacamento 114°. La clave del éxito radicó en la rapidez del rastreo: los investigadores lograron determinar que el vehículo había cruzado los puentes interprovinciales, lo que disparó una alerta roja hacia la policía de Neuquén.
Pocas horas después del hecho, el trabajo conjunto dio frutos. La camioneta fue divisada estacionada en la vía pública en la ciudad de Neuquén. Al momento del hallazgo, el vehículo se encontraba sin ocupantes, lo que sugiere que los delincuentes la habrían dejado en ese lugar para «enfriarla» antes de intentar comercializarla o desarmarla. La zona fue cercada de inmediato para preservar cualquier evidencia que permitiera dar con los autores del robo.
En el lugar trabajó personal del Gabinete de Criminalística, quienes realizaron un peritaje minucioso sobre la carrocería y el habitáculo. Según fuentes policiales, se logró recolectar un rastro dactilar apto para cotejo, una prueba científica fundamental que ya está siendo analizada en la base de datos para intentar identificar a los responsables. Este hallazgo eleva la causa de un simple «recupero» a una investigación judicial con pistas firmes sobre los delincuentes involucrados.
Finalmente, el rodado fue restituido a su propietario, quien manifestó su alivio al recibir las llaves en menos de 24 horas. El caso pone de relieve la importancia de la cooperación interprovincial en el corredor Cipolletti-Neuquén, una zona donde la delincuencia suele aprovechar la frontera geográfica para intentar evadir la justicia. Con la camioneta nuevamente en casa, ahora la investigación se centra en los resultados del laboratorio forense para cerrar el círculo sobre los ladrones.

























