Los números del reciente informe de seguridad vial en Río Negro arrojan resultados que sorprenden por su bajo nivel de irregularidades en plena temporada alta. Durante la tercera semana de enero, se contabilizaron un total de 1.575 vehículos controlados en los diversos puestos ubicados en rutas que conectan la región atlántica con la cordillera. De ese universo masivo de conductores, solo se detectaron siete infracciones, lo que representa apenas el 0,44% del total. Esta cifra indica que la enorme mayoría de los turistas y residentes circuló con la documentación en regla y respetando las normas de seguridad básicas.
Uno de los puntos más críticos de cualquier operativo estival es el consumo de alcohol al volante, y allí es donde las estadísticas mostraron el dato más relevante. Se realizaron 217 tests de alcoholemia y solo un caso resultó positivo, lo que equivale a una incidencia del 0,46%. El número cobra peso propio al considerar que enero es un mes de alta movilidad nocturna y eventos recreativos. La estadística sugiere que el hábito de «alcohol cero» al conducir se ha consolidado entre quienes transitan las rutas provinciales, independientemente de la presencia de los puestos de control.
| Indicador | Cifra Registrada | Porcentaje sobre el total |
| Vehículos Controlados | 1.575 | 100% |
| Infracciones Detectadas | 7 | 0,44% |
| Tests de Alcoholemia | 217 | 100% |
| Alcoholemias Positivas | 1 | 0,46% |
Además de los controles preventivos, las planillas de registro incluyeron intervenciones de asistencia técnica. Entre ellas, destacó la provisión de conectividad satelital en zonas aisladas para familias que sufrieron desperfectos mecánicos o despistes menores, permitiendo la comunicación con servicios de grúa fuera de los radios urbanos. Este tipo de asistencias, aunque no impactan directamente en las multas, forman parte del volumen de actividad registrado en los principales puntos de acceso a las zonas de veraneo.
Finalmente, el informe técnico resalta que el flujo vehicular se mantuvo constante y ordenado, con un alto acatamiento al uso del cinturón de seguridad y luces bajas encendidas. La baja tasa de infracciones (menos de una por cada 200 autos controlados) marca un escenario de previsibilidad en los tramos más transitados de la provincia, facilitando el tránsito hacia los destinos turísticos y reduciendo los factores de riesgo humano en las rutas rionegrinas durante el receso de verano.

























