Un hombre que se presentó como sacerdote y pidió alojamiento en un refugio de El Bolsón encendió las alarmas en la Iglesia Católica de la región cordillerana. Se trata de Gerardo Enrique Rojas Barrientos, un ciudadano de 44 años, que llegó desde Chile y generó preocupación entre las autoridades eclesiásticas por su historial de engaños y suplantaciones de identidad.
El martes pasado, el supuesto cura arribó al Hogar Emaús, un espacio destinado a personas en situación de calle que funciona en el predio de la Parroquia Nuestra Señora de Luján. Allí aseguró pertenecer a una iglesia católica disidente y relató que había sido estafado en Puerto Montt, Chile, por otro supuesto falso sacerdote. Afirmó, además, que cruzó a la Argentina tras ese episodio.
El obispo de Bariloche, Juan Carlos Ares, confirmó al medio El Cordillerano que el hombre no presentó documentación que acreditara su identidad ni su condición religiosa, y que sólo dejó un número de celular con característica de Estados Unidos. Ares contó que se enteró de su presencia el miércoles por la noche, y que rápidamente comenzaron las averiguaciones: “Me comuniqué con el obispo de Puerto Montt. Él se victimizaba diciendo que había sido estafado por otro sacerdote falso, y decía pertenecer a una iglesia no oficial”, explicó el religioso.
Luego de pasar unos días en El Bolsón, Rojas Barrientos se trasladó a Bariloche, donde el Obispado emitió una advertencia pública. Informaron que el hombre tiene antecedentes por uso de documentación falsa, suplantación de identidad y denuncias penales en varios países de Centroamérica.
“Lamentablemente vive de esto. Quiero advertir a los fieles, porque un impostor hace mucho daño”, sostuvo el obispo Ares, quien destacó que el sospechoso manejaba con precisión datos reales de causas judiciales vinculadas a otros casos de falsos religiosos, lo que demuestra cierta experticia en este tipo de engaños.
El episodio no sería aislado. A fines de octubre de 2024, la Diócesis de Cuernavaca, en México, también alertó sobre un falso sacerdote con características similares que decía ser costarricense, aunque en esa ocasión el implicado afirmó ser mexicano. En Costa Rica también se reportaron denuncias de un falso cura que se presentaba como exorcista del Vaticano, sin dar su nombre.
Desde la Iglesia local recomiendan mantenerse alerta y verificar la identidad de quienes se presentan como miembros del clero.