Buenos Aires / Río Negro. La situación de la senadora electa por Río Negro, Lorena Villaverde (La Libertad Avanza), es crítica tras no poder jurar su cargo en el Senado el pasado viernes. La dirigente se presentó en la sesión e incluso ocupó una banca, pero debió retirarse tras una tensa discusión con la jefa de bloque, Patricia Bullrich, y la intervención de la neuquina Nadia Márquez.
El futuro político de Villaverde se define en las próximas horas y pende de una decisión que recae en las máximas autoridades del oficialismo: Patricia Bullrich y Martín Menem.
Los dos caminos para La Libertad Avanza
El oficialismo maneja dos alternativas para resolver la crisis generada por las impugnaciones contra el pliego de Villaverde:
- Avanzar en el Senado: Formalmente, el diploma de Villaverde fue devuelto a la Comisión de Asuntos Constitucionales para ganar tiempo. Si La Libertad Avanza quiere que jure, deberá pedir al presidente Javier Milei que incluya el pliego en el temario de sesiones extraordinarias. Esto obligaría al oficialismo a desgastarse para conseguir los votos necesarios, en medio del debate por el Presupuesto 2026 y otras reformas. Si no lo hacen, el bloque de LLA tendrá un voto menos en la Cámara Alta.
- Volver a Diputados: La otra opción es que Villaverde renuncie a la banca del Senado (que aún no ocupa) y continúe con su mandato como diputada, donde todavía le restan dos años. Aunque ya presentó su renuncia como diputada nacional, Martín Menem (Presidente de la Cámara Baja) todavía está a tiempo de no tratarla.
La definición se conocerá el próximo miércoles, durante la sesión preparatoria de la Cámara de Diputados, cuando se acepte o no la renuncia al cargo que ostentaba. Si la renuncia no se acepta, el oficialismo «reconocerá la derrota» y Villaverde seguirá en Diputados. Así, Enzo Fullone asumiría en el Senado, evitando que el bloque de LLA pierda un voto clave en las batallas legislativas que se avecinan.


























