Este sábado, la industria metalúrgica encendió las luces de emergencia. El presidente de ADIMRA, Elio Del Re, dibujó un panorama muy preocupante, asegurando que la actividad está en su peor momento en años, golpeada por la recesión, la baja del consumo y un ingreso masivo de productos importados que está dejando afuera a la fabricación nacional.
Según los datos más recientes de ADIMRA, la producción del sector muestra un retroceso del 4,7% interanual, con caídas marcadas en casi todos los rubros. Del Re detalló que la única excepción son los acoplados y semirremolques. En cambio, sectores como laminación, forja y fundición ya tienen bajas que rondan el 15% comparado con el año 2024. «Estamos hablando de un escenario muy complejo», explicó el dirigente.
Del Re afirmó, en declaraciones a Radio La 750, que el golpe se siente especialmente en Buenos Aires, donde está cerca del 60% de todo el entramado metalúrgico. Allí, la caída es más grande, llegando al 7,7%, y afecta principalmente a las empresas que dependen de cadenas de producción vinculadas a la construcción, la maquinaria y el transporte.
Del Re recordó que el sector metalúrgico está hecho casi en su totalidad por Pymes nacionales (el 98% del total), que dan mucho trabajo en todo el país. Por eso, el parate de la actividad se traduce directamente en despidos: en los últimos 20 meses se perdieron cerca de 15 mil puestos de trabajo.
«Para nosotros es un fracaso despedir gente», lamentó el dirigente. «La metalurgia necesita personal calificado y formado, y uno siempre confía en que la actividad pueda repuntar», señaló.
A la recesión se le suma otro factor que inquieta mucho: la entrada masiva de productos metalúrgicos importados. Según ADIMRA, esas compras externas crecieron un 70%, lo que está desplazando a la producción nacional y ya llevó al cierre de varias empresas en las últimas semanas. «Eso explica muchas de las situaciones que estamos viendo», alertó Del Re.
El titular de ADIMRA también criticó que no exista una estrategia para ordenar y proteger la industria argentina. Aseguró que los países más desarrollados están haciendo justo lo contrario: fortaleciendo sus industrias con herramientas activas, en lugar de abandonarlas a las reglas del mercado.
«Tenemos que ir en búsqueda de equilibrios. El mundo hoy está trabajando para equilibrar sus economías. Los países desarrollados no están prescindiendo de sus industrias», señaló.
Finalmente, concluyó con un mensaje dirigido a las autoridades: «Es muy difícil competir con países que sostienen a sus industrias con políticas activas mientras acá se las deja libradas al mercado».

























