La oposición no consigue su “last dance”
En Diputados, el intento opositor de convocar una sesión para tratar proyectos como PyMEs, ENARD y Agencia de Discapacidad quedó totalmente frustrado.
“El cálculo del quórum nunca pasó de 120”, dicen los pasillos.
En el Senado ocurrió algo similar: el oficialismo y el peronismo discutieron la reforma de la Ley de DNU, pero sin acuerdo con la UCR —clave para definir los puestos de la Auditoría General de la Nación— todo quedó en pausa.
Este martes continuará el tire y afloje.
La Libertad Avanza celebra el bloqueo: cada día que pasa favorece a un Congreso más alineado al Ejecutivo.
Bloques en movimiento: gobernadores al mando
Lo que sí avanza a toda marcha es el reacomodo político:
Gobernadores peronistas buscan interbloques propios, diferenciándose de la conducción de Unión por la Patria.
Caso testigo: Gerardo Zamora, que en el Senado ya juega con sello santiagueño.
Los cuatro de Convicción Federal no se sumarán al bloque de UP y evalúan un armado junto a otras bancadas provinciales.
En la UCR la tensión se hace sentir: la bancada que supo reunir 33 legisladores hoy apenas retiene 6 asegurados para después del 10 de diciembre. El futuro del partido también pesará en Diputados:
El 12 de diciembre se define quién reemplazará a Martín Lousteau al frente del Comité Nacional. Si el elegido es Gustavo Valdés, fortalecido tras su reelección en Corrientes, la expectativa es que sus diputados se alineen con un bloque radical más ordenado.
¿Por qué LLA quiere sí o sí ser primera minoría?
La Libertad Avanza pone todos sus esfuerzos en superar al peronismo en número puro de diputados.
No es una cuestión simbólica:
Define el poder en comisiones, donde se procesan los dictámenes antes de que lleguen al recinto.
El reparto se hace por el sistema D’Hondt y una banca de diferencia puede cambiarlo todo.
Ser el bloque más numeroso daría al oficialismo más sillas, más firmas y más control de la cocina legislativa.
¿Qué deja esta semana?
La oposición sin chances de un último golpe legislativo
Una reconfiguración acelerada del mapa de fuerzas
Un oficialismo enfocado en la primera minoría como llave de poder
Y un Congreso que se prepara para un cierre de año frenético

























