El juicio por el crimen de Luciano García, ocurrido en mayo de 2024 en Roca, avanzó notablemente este miércoles con declaraciones de la Brigada de Investigaciones y un amigo íntimo de la víctima, quienes aportaron información clave sobre amenazas, conflictos previos y los instantes anteriores al ataque.
Los agentes relataron que Luciano mantenía vínculos con un grupo delictivo del que buscó alejarse. Días antes de su muerte, fue agredido a la salida de un boliche y alertó a la Policía, identificando entre los agresores a Santiago Melillán —actual acusado del crimen— y un menor, quien habría sido el autor material de los disparos. También informó sobre la desaparición de un arma por la que lo responsabilizaban, lo que desencadenó represalias en su contra.
Por su parte, un amigo de Luciano —amigo desde la infancia— reconstruyó las últimas horas: contó que lo esperaba en su casa y escuchó los disparos. Una vecina le avisó que su amigo había sido asesinado en la vía pública. Agregó que Luciano había expresado su temor por «los giles», como llamaba al grupo del cual se alejó.
Asimismo, se describió el hallazgo del cuerpo: aunque había muchas personas en la zona, nadie quiso hablar ante los policías por temor a represalias. Se produjeron disturbios al momento, lo que complicó el operativo inicial.
El juicio continuará el 21, 22, 26, 27, 28 y 29 de agosto con más testigos, y se incorporarán pericias balísticas y médicas antes de los alegatos finales. El tribunal deberá determinar si la acusación contra Melillán se sostiene y qué pena corresponde.

























