En Neuquén, concluyó la audiencia de cesura contra un enfermero que reconoció haber abusado sexualmente de una paciente mayor mientras estaba internada y en estado vulnerable. El hecho ocurrió el 2 de noviembre de 2024, entre las 8:20 y 8:45 a.m., cuando el agresor se encontraba de turno en el sanatorio donde trabajaba.
El acusado admitió su responsabilidad penal por el delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por la guarda, según lo establecido en los artículos 119 y 45 del Código Penal. Durante la audiencia, la fiscal Carolina Mauri solicitó una pena de 11 años y medio de prisión efectiva, fundamentando su pedido en la delicada condición de salud de la víctima, su avanzada edad (más de 70 años), el fuerte impacto psicoemocional que sufrió y el daño institucional que representa la violación de la confianza médico-paciente.
Por su parte, la defensa pidió la aplicación del mínimo legal, que es de 8 años, alegando como atenuantes la ausencia de antecedentes penales y el hecho de haber confesado, lo que evitó que la víctima tuviera que atravesar el juicio. La decisión final sobre la condena será tomada por el tribunal colegiado conformado por los jueces Cristian Piana, Juan Pablo Encina y Florencia Martini. El convicto, además, será incluido en el registro nacional de agresores sexuales.

























