Noche de emociones fuertes y corazones apretados en Miami: Boca dominaba cómodo, pero dos viejos conocidos de la Selección, Di María y Otamendi, dijeron presente y le aguaron el debut al Xeneize en el Mundial de Clubes. ¿El 2-0 era demasiado bueno para ser verdad? Parece que sí…
Todo empezó como un sueño: goles de Merentiel y Battaglia, y los hinchas ya se relamían con la victoria. Pero cuando todo era festejo, Di María marcó de penal justo antes del entretiempo y, en el final, Otamendi apareció para empatarlo y dejar a todos con la sangre en el ojo. Hubo rojas, polémicas y ese sabor amargo de la chance perdida.

























