Una insólita y dramática situación se registró en la ciudad cuando un ciudadano se cruzó sorpresivamente en la vía pública con el automóvil que le había sido robado meses atrás. Al percatarse de la presencia del rodado en circulación, el propietario se comunicó de manera urgente con el servicio de emergencias 911 para reportar la ubicación exacta en la que se desplazaba el vehículo.
A partir del aviso, personal policial perteneciente a la Comisaría 48 organizó de inmediato un operativo de interceptación en las inmediaciones de la Ruta Nacional 22 y su intersección con la calle Gobernador Castello. Los efectivos lograron detener la marcha del automóvil y procedieron a identificar a la persona que se encontraba al volante en ese momento.
Tras la verificación de los datos en el sistema oficial, las autoridades constataron que el coche contaba con un pedido de secuestro vigente desde finales de julio, enmarcado en una causa judicial caratulada como hurto. El conductor que circulaba a bordo del rodado fue notificado de su situación legal y quedó a disposición de la Justicia para determinar su grado de implicancia en el hecho.
























