Un inquietante hallazgo sorprendió durante el sábado a trabajadores de un bar ubicado sobre calle Illia al 220, en la ciudad de Neuquén. Empleadas del establecimiento advirtieron la presencia de lo que posteriormente fue identificado como un dedo humano y dieron aviso inmediato a la Policía.
La pieza estaba en plena vía pública y presentaba un alambre atado. Personal de Criminalística llegó al lugar, realizó las primeras tareas periciales, tomó muestras y secuestró el elemento para incorporarlo a la investigación. La causa quedó en manos de la fiscal Guadalupe Inaudi, de la Fiscalía de Homicidios, que ordenó distintas medidas para intentar determinar el origen del dedo y la identidad de la persona a la que pertenece.
Uno de los datos que surgió posteriormente podría resultar clave. Según informaron fuentes policiales, las cámaras de seguridad del comercio registraron el paso de una persona vestida con ropa oscura y las imágenes mostrarían el momento en que el resto humano cae al suelo. Hasta el momento no pudo determinarse quién es esa persona ni por qué llevaba el dedo consigo.
Los investigadores también comenzaron a consultar hospitales y centros de salud de la región para establecer si recientemente fue atendida alguna persona con una lesión compatible con una amputación.
Las pericias deberán determinar con mayor precisión las características de la pieza y aportar información que permita avanzar en su identificación.
Por ahora, tampoco trascendió la existencia de una denuncia que pueda relacionarse directamente con el hallazgo.
La investigación continúa abierta mientras la Justicia intenta responder los principales interrogantes: a quién pertenece el dedo, cómo fue separado de la mano y por qué terminó atado con un alambre frente a un comercio en pleno Neuquén.
























