Los registros de la estación meteorológica del INTA en Contralmirante Guerrico reflejan la magnitud del comportamiento climático reciente. Durante el pasado mes de julio se acumularon 71 milímetros de agua, una cifra excepcional que representa más de un tercio de la precipitación media anual de la zona, la cual se ubica en 197,7 milímetros. Si bien septiembre mostró una tónica seca con solo 5,8 milímetros registrados hacia el cierre del mes, los organismos oficiales mantienen el seguimiento sobre las previsiones para los próximos meses.
El Servicio Meteorológico Nacional confirmó la vigencia de la fase cálida de El Niño-Oscilación del Sur, asignándole un 100% de probabilidad de continuidad para el período comprendido entre septiembre y noviembre. A su vez, el último Boletín de Situación Hidrometeorológica destaca que, a diferencia de los patrones históricos donde esta fase solía traer menos agua a la región, las proyecciones actuales señalan señales claras de mayor humedad para la Patagonia Norte, especialmente en la segunda mitad de octubre.
Ante este panorama, la provincia de Río Negro activó instancias de coordinación entre autoridades locales, organismos de seguridad y la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas para monitorear el estado de los ríos Limay, Neuquén y Negro. Los análisis sobre el volumen de los embalses y las erogaciones previstas indican que presas como Alicurá, El Chocón y Piedra del Águila operan por el momento en niveles normales y por debajo de las cotas de alerta, manteniéndose un seguimiento preventivo del sistema hídrico.
Desde la perspectiva agronómica, los especialistas del INTA remarcan que el pronóstico de precipitaciones no exime de un manejo riguroso del riego ni elimina los riesgos propios de la época. Por un lado, la evapotranspiración primaveral supera ampliamente la lluvia caída, demandando aportes hídricos controlados para evitar tanto el déficit como los anegamientos por mal drenaje. Por otro lado, la amenaza de las heladas tardías continúa vigente en la zona, donde la fecha media del último registro helador se ubica históricamente a mediados de octubre.























