El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, integra un bloque de siete mandatarios provinciales que abrieron conversaciones estratégicas con el objetivo de construir una alternativa electoral de carácter federal para los comicios ejecutivos de 2027. La mesa de diálogo está conformada por Raúl Jalil (Catamarca), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Carlos Sadir (Jujuy), Gustavo Sáenz (Salta), Hugo Passalacqua (Misiones) y Rolando Figueroa (Neuquén), todos ellos caracterizados por mantener una relación institucional pragmática con la Casa Rosada y contar con solvencia en la gestión territorial.
La propuesta política apunta a consolidar un espacio intermedio situado entre el modelo libertario impulsado por Javier Milei y el peronismo tradicional, priorizando la experiencia de gestión subnacional y la previsibilidad jurídica por sobre los esquemas bipolares o las figuras sin trayectoria partidaria (outsiders). Los mandatarios coincidieron en postergar la definición de candidaturas para concentrar los esfuerzos en la estructuración de un plan de gobierno sustentable en el tiempo, orientado a garantizar la continuidad de incentivos a la inversión —como el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI)— mediante consensos normativos que trasciendan los recambios de gestión.
Asimismo, la agenda de los gobernadores refleja una preocupación compartida por la evolución de la macro y microeconomía regional. En sus análisis advierten sobre los efectos negativos derivados de la retracción del consumo interno, el estancamiento de la actividad comercial, la caída en las recaudaciones provinciales y el incremento de la informalidad laboral, factores que restringen la llegada de inversiones privadas a los territorios. El bloque continuará articulando sus posicionamientos técnicos y políticos sin descuidar el desdoblamiento de los calendarios electorales de sus respectivas jurisdicciones.
























