La expansión del megaproyecto energético Vaca Muerta Oil Sur en la zona de Punta Colorada comenzó a consolidar un proceso de arraigo territorial y generación de empleo de alta calificación para profesionales formados en la región. Este entramado industrial actúa como un canal de retorno para técnicos y graduados universitarios rionegrinos que debieron migrar para completar sus estudios superiores y que hoy encuentran en su provincia la oportunidad de concretar su realización profesional.
Un ejemplo de esta dinámica es el de Fernanda, ingeniera en biotecnología nacida y criada en Sierra Grande. Tras formarse en la sede de Villa Regina de la Universidad Nacional de Río Negro, retornó a su tierra natal para asumir la responsabilidad del área de Medio Ambiente en la firma CBI, contratista abocada a la construcción de los tanques de almacenamiento en Punta Colorada. Su tarea abarca la gestión de parámetros ambientales, tratamiento de residuos, tramitación de permisos, análisis de laboratorio, capacitaciones y programas de reciclaje en una de las obras de infraestructura más complejas de la región.
El caso de la profesional refleja cómo las grandes inversiones productivas pueden traducirse en oportunidades concretas para revertir el éxodo juvenil de las localidades atlánticas. Asimismo, su desempeño en puestos de supervisión dentro de un sector históricamente masculinizado visibiliza la incorporación del talento femenino en la industria energética, permitiendo que la capacitación técnica adquirida en las aulas regionales se convierta en motor de desarrollo cerca del núcleo familiar y comunitario.

























