Las persistentes precipitaciones que afectaron a General Roca durante las últimas horas volvieron a poner en evidencia la vulnerabilidad de las arterias no pavimentadas en la periferia urbana. En el barrio Chacramonte, la acumulación de agua transformó la vía principal de circulación en un verdadero zanjón intransitable, generando severas complicaciones para la movilidad cotidiana del sector y reavivando el malestar de las familias afectadas.
La arteria anegada constituye un eje neurálgico para la comunidad local, al ser el trayecto habitual que utilizan a diario decenas de trabajadores para desplazarse y los alumnos que concurren a los establecimientos educativos de la zona. Ante la imposibilidad de circular con normalidad a pie o en vehículos particulares, los frentistas describieron la escena como la de un cauce improvisado que interrumpe de manera directa el ritmo de vida del vecindario.
Según explicaron los propios pobladores del lugar, el origen de la acumulación radica en la falta de drenaje adecuado en ese tramo específico, a pesar de que existe un canal de desagüe ubicado a una distancia aproximada de entre 500 y 600 metros. Ante este panorama, los damnificados solicitaron la urgente intervención de las cuadrillas de obras públicas del Municipio local para concretar la limpieza y el destape de dicho conducto, lo que permitiría el correcto escurrimiento del caudal acumulado.
El anegamiento en Chacramonte se encuadra en un contexto de saturación hídrica generalizada que padece la ciudad norteña. De acuerdo con los datos oficiales difundidos por la comuna roquense, las lluvias registradas durante la jornada del miércoles alcanzaron un volumen de 15 milímetros de agua caída, una cifra que, al sumarse a las intensas precipitaciones acumuladas a lo largo de las semanas previas, sobrepasó la capacidad de absorción del suelo y provocó severos trastornos en diversos barrios rionegrinos.

























