Frugoni desestimó cualquier tipo de «rivalidad estéril» con la provincia vecina de Neuquén. Por el contrario, planteó que la envergadura de Vaca Muerta requiere de múltiples rutas logísticas y que la coexistencia de varios corredores es una práctica común en los grandes polos exportadores del mundo. El legislador hizo hincapié en que la región del Comahue se fortalece si ambas provincias logran integrar sus infraestructuras bajo una visión compartida, alineándose con la postura de cooperación expresada anteriormente por los gobernadores Alberto Weretilneck y Rolando Figueroa.
El eje central de su propuesta es la consolidación del corredor que une el puerto de aguas profundas de San Antonio Este con los puertos chilenos de Talcahuano y Corral, utilizando como columna vertebral la Ruta Nacional 23 y el sistema ferroviario que atraviesa la provincia desde la cordillera. Según detalló, el trazado rionegrino presenta ventajas logísticas claras, con más de 600 kilómetros de ruta que ya cuentan con un avance del 95% y una infraestructura preexistente que cierra un circuito virtuoso de gran atractivo para el comercio internacional.
Finalmente, el legislador puso el foco en la urgencia de finalizar las obras viales pendientes. Ante la demora de los fondos federales, lanzó una propuesta audaz: que el Estado provincial gestione el traspaso de la titularidad de la Ruta 23 para hacerse cargo de su pavimentación final mediante financiamiento propio o créditos internacionales. Para Frugoni, esta decisión no es solo una cuestión de seguridad vial para los ciudadanos, sino una inversión estratégica esencial para generar divisas y fortalecer el desarrollo económico de toda la Argentina.

























