Una tarde de extrema violencia se registró este domingo en el sector norte de Roca, demandando un fuerte despliegue de la Policía de Río Negro para contener una gresca que incluyó reiterados disparos de armas de fuego y ataques con armas blancas. El procedimiento, coordinado por los efectivos de la Comisaría 31°, culminó con tres hombres mayores de edad detenidos y varias personas heridas con lesiones de diversa consideración tras protagonizar una seguidilla de agresiones cruzadas en la vía pública.
La alerta inicial se activó luego de que una vecina llamara al servicio de emergencias para denunciar que los ocupantes de un automóvil oscuro efectuaban detonaciones en inmediaciones de las calles Posadas y Del Libertador. Al arribar las primeras patrullas al sector, los uniformados se entrevistaron con un hombre que presentaba una evidente herida de bala en una de sus piernas. Sin embargo, en una actitud de abierta hostilidad, el sujeto se negó de forma rotunda a identificar a sus agresores, rechazó la atención de la ambulancia del hospital local y manifestó que no iba a radicar la denuncia penal correspondiente.
Lejos de desactivarse, el conflicto escaló minutos más tarde cuando el herido abordó un Chevrolet oscuro y se retiró del lugar. Los policías iniciaron un seguimiento preventivo a pocas cuadras de distancia hasta que escucharon una nueva ráfaga de disparos. Al llegar a una vivienda ubicada sobre la calle Suiza, los agentes se toparon con una batalla campal entre varias personas. En los alrededores del inmueble, los peritos policiales contabilizaron y resguardaron un total de quince vainas servidas de armas de fuego y una caja de municiones que habían sido utilizadas durante la balacera.
Mientras el personal policial intentaba separar a las facciones y restablecer el orden, la situación se tornó aún más crítica cuando un nuevo integrante se sumó a la riña portando un cuchillo de grandes dimensiones, con el cual alcanzó a herir a uno de los participantes. Ante el peligro inminente y la superioridad numérica de los agresores, se solicitaron refuerzos de urgencia a otras dependencias. Tras un rápido cerco táctico, los uniformados lograron reducir a dos hombres que empuñaban armas blancas y mantenían una postura altamente agresiva hacia la autoridad.
Finalmente, el personal médico del hospital público asistió a los lesionados en el lugar, en tanto que el Gabinete de Criminalística realizó los peritajes de rigor sobre los elementos balísticos y las armas secuestradas. Por disposición de la Fiscalía de turno de General Roca, tres de los principales involucrados quedaron tras las rejas bajo una causa judicial caratulada provisionalmente como el delito de agresiones con todo tipo de armas y lesiones.

























