Un control de rutina en la ruta terminó arruinándole los planes a un camionero que andaba flojo de papeles en la región. Este sábado por la tarde, aprovechando que arrancaba el fin de semana largo y las rutas estaban llenas de operativos de prevención, el personal del Cuerpo de Seguridad Vial de Roca plantó un puesto de control en el kilómetro 1162 de la Ruta Nacional 22. En ese contexto, le hicieron señas a un camión Mercedes Benz 1114 con acoplado para que frenara a un costado de la banquina.
El vehículo venía viajando desde Chichinales y tenía como destino final la ciudad de Allen, cruzando una parte importante del Alto Valle. Cuando los uniformados se arrimaron para revisar qué llevaba en la caja y en el acoplado, se encontraron con una enorme montaña de leña de manzano. El dolor de cabeza para el conductor arrancó de inmediato: cuando los policías le pidieron la famosa guía forestal, que es el documento oficial y obligatorio que exige la provincia para poder trasladar este tipo de maderas, el hombre admitió que no tenía encima un solo papel para justificar el cargamento.
Como el transporte de productos forestales tiene reglas muy estrictas en la provincia para evitar la tala ilegal y el contrabando, la policía actuó rápido. Frente a un grupo de testigos para que todo quede asentado de forma legal, los agentes le decomisaron la carga completa. En total, se calcula que eran unos 3.000 kilos de leña frutal que terminaron incautados, dejando en claro que para mover madera por las rutas rionegrinas hay que tener todo al día si no se quiere volver a casa con el camión completamente vacío.

























