La bancada de La Libertad Avanza en el Senado atraviesa sus horas más complejas desde la asunción del nuevo gobierno. Patricia Bullrich, jefa del bloque oficialista en la Cámara alta, ofreció su renuncia al cargo durante una conversación directa con el presidente Javier Milei. El ofrecimiento de dar un paso al costado se produjo inmediatamente después de que la legisladora hiciera público su severo desacuerdo con la directiva de la Casa Rosada de retirar el pliego de María Verónica Michelli, propuesta para ocupar un cargo en el Tribunal Oral Criminal Federal N° 3 de La Plata. El jefe de Estado rechazó la dimisión de forma inmediata, en un intento por desactivar una crisis política que amenaza con fisurar la disciplina legislativa del oficialismo.
El desencadenante del conflicto radica en el argumento del Poder Ejecutivo para retirar la postulación de Michelli: su vínculo familiar directo con el periodista Hugo Alconada Mon, quien llevó adelante la investigación judicial sobre la denominada criptoestafa $Libra. Ante esta situación, Bullrich recurrió a sus redes sociales para anunciar que ejercerá su «derecho a objeción de conciencia» y que votará en contra de la decisión emanada de Balcarce 50. En su descargo, la senadora enfatizó que el acompañamiento al proyecto presidencial no implica resignar convicciones personales ni la independencia de criterio en cuestiones institucionales de esta envergadura, marcando un hito inédito al ser la primera vez que la conducción de un bloque propio desafía una orden directa de la Casa Rosada.
Este cortocircuito en el Congreso se suma a un escenario de desgaste previo que ya venía horadando el clima interno libertario, signado por la reciente investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y la férrea postura de Javier y Karina Milei de sostener al funcionario en su puesto. En los pasillos del Senado, la decisión de Bullrich de «plantarse» frente al Ejecutivo generó un fuerte impacto y abrió un periodo de deliberación permanente dentro de la fuerza violeta, donde se evalúan los costos políticos de la controversia.
Mientras el bloque oficialista intenta asimilar el impacto de la discusión interna, el panorama en el recinto se vuelve aún más inestable. La oposición dialoguista, clave para el quórum y las leyes del Gobierno, observa con atención el desenlace de la disputa; de hecho, la senadora radical Carolina Losada ya adelantó que los diez integrantes de la bancada de la UCR respaldarán la postulación de Michelli. Por el momento, Bullrich permanece formalmente al frente del bloque, aunque el episodio deja abierta una grieta metodológica respecto de los márgenes de autonomía que los legisladores oficialistas pretenden sostener frente a las decisiones presidenciales.

























