Según el FMI, el esquema actual genera una carga impositiva mucho menor que la del régimen general y termina incentivando que muchos trabajadores y pequeñas empresas eviten crecer o fragmenten actividades para no pasar a pagar más impuestos. Por eso, el organismo cuestionó las cuotas fijas y los “saltos” entre categorías, al considerar que desalientan avanzar hacia escalas superiores.
En términos concretos, la propuesta apunta a aumentar el componente impositivo y previsional que pagan los monotributistas para acercarlo al nivel de los autónomos. El Fondo sostiene que esa modificación podría generar ingresos equivalentes a 1 punto del PBI y convertirse en una de las principales fuentes de recaudación de una futura reforma tributaria.
El planteo aparece en medio de un fuerte crecimiento del trabajo independiente en Argentina. Desde la asunción de Javier Milei, los registros oficiales muestran una suba de más de 170 mil monotributistas mientras cayó el empleo asalariado formal. Para el FMI, ese fenómeno refleja una migración hacia esquemas con menor carga tributaria, algo que ahora busca corregir mediante un endurecimiento del régimen simplificado.

























