El avance de las economías delictivas y la delincuencia organizada en la región de la Confluencia volvió a activar los mecanismos de cooperación interprovincial entre las fuerzas de seguridad de Río Negro y Neuquén. Tras una minuciosa investigación que se extendió por algo más de dos semanas, las policías de ambas jurisdicciones ejecutaron un imponente operativo cerrojo que permitió desarticular una célula delictiva presuntamente dedicada a los asaltos bajo la modalidad de entraderas y amenazas calificadas.
El origen de la causa penal, bajo la órbita de la Fiscalía Descentralizada de Cipolletti, se remonta a la denuncia de un conocido empresario de la zona, quien fue víctima de un violento robo en el cual no solo le sustrajeron su vehículo particular, sino que además sufrió severas amenazas coactivas agravadas por el uso de armas de fuego. A partir de los datos recolectados por las brigadas de investigaciones y el personal de la Comisaría 32, se lograron geolocalizar los posibles puntos de acopio de los elementos robados en territorio neuquino.
Con las órdenes de allanamiento otorgadas por los colegios de jueces de ambas provincias, los efectivos del Destacamento Especial 128, con el apoyo logístico y táctico de la Policía del Neuquén, irrumpieron en varias propiedades de Plottier. En los domicilios requisados, los uniformados lograron el recupero de la camioneta denunciada por el damnificado y procedieron al secuestro de dos escopetas, dos revólveres de alta potencia calibre 357, una carabina calibre 22, más de 400 cartuchos aptos para el disparo de diversos calibres y una importante cantidad de vainas servidas.
Fuentes judiciales confirmaron que, tras la culminación de las diligencias, un hombre mayor de edad fue formalmente detenido y notificado del inicio de las actuaciones en su contra. El sospechoso quedó imputado por los delitos de amenazas graves, robo calificado contra la propiedad y tenencia ilegal de armas de guerra, mientras peritos balísticos analizan el material incautado para determinar si el arsenal fue utilizado en otros hechos delictivos recientes en el Alto Valle.

























