El reporte detalla un cambio significativo en la narrativa oficial del Estado argentino al cumplirse medio siglo del último golpe militar. A través de un video extenso difundido por canales institucionales, el Gobierno promueve el concepto de «Verdad y Justicia Completa», una consigna que busca integrar los hechos de violencia política previos al 24 de marzo de 1976 en el relato histórico.
La pieza audiovisual evita la denominación tradicional de «golpe de Estado» y se centra en testimonios que exponen supuestas fallas o excesos del Estado en procesos posteriores, como el caso de Miriam Fernández. Al presentar estas historias, la administración actual intenta contrastar con las narrativas de derechos humanos consolidadas en las últimas décadas, argumentando que solo una visión que abarque la totalidad del conflicto permitirá a la sociedad aprender de sus tragedias.
Este enfoque ha generado un clima de debate intenso, coincidiendo con movilizaciones masivas y actos conmemorativos en todo el país que defienden las consignas tradicionales de Memoria, Verdad y Justicia. Mientras el oficialismo apela a una mirada «con libertad» sobre el pasado, diversos sectores sociales y políticos interpretan esta postura como un intento de relativizar el terrorismo de Estado.

























